HOY ES LA HORA DE ESPAÑA

"Las gentes de Sudamérica tienen en si tesoros enormes  de calidad humana..."

Emiliano Aguirre

El Sur de las Américas es un continente singular en el conjunto de nuestro Planeta. Las gentes que lo pueblan son audaces, creativas y acogedoras. Ellos han hecho que América del Sur sea una tierra de encuentros y de arte.

La mitad Sur de América tiene los relieves más abruptos en la Tierra, las actitudes máximas después del Himalaya y un altiplano que sólo supera el Tibet. Tiene el río más largo y caudaloso, y la máxima longitud de ríos navegables. También la mayor extensión de selva y, en torno al Trópico de Capricornio, una extrema diversidad de vegetación y ambientes. En el Caribe, deliciosos archipiélagos recogidos y el origen de una corriente oceánica que lleva aguas cálidas hasta latitudes altas de Europa.

Aunque tiene además una riqueza mineral envidiable y envidiada, la vida en Sudamérica es difícil, tanto en las selvas como en los llanos, en las costas y en las sierras. Pero allá fueron a poblarla los grupos que cruzaron Bevnegroing hace más de veinte mil años; quizá también balseros de Polinesia; algunos vikingos u otros marineros extraviados, y los andaluces de Lepe, Sanlúcar y Punta Umbría en los barcos de los hermanos Pinzón que Colón dirigió hace medio milenio. Unos y otros gente arriesgada, o también emprendedora.

Tras ellos fueron exploradores, militares y ambiciosos. Y misioneros también, que defendieron los derechos de los nativos como Bartolomé de las Casas y Vieira; José de Acosta supo apreciar su saber y su cultura comparándolos a los griegos y romanos y propugnó su autogobierno. Los jesuitas consiguieron el gobierno autónomo y el beneficio de sus productos para los nativos en las reducciones, hasta que los intereses financieros y explotadores de algunos monarcas europeos en la "Compañía de Indias" acabaron con ellas, mientras Pedro Claver clamaba contra la esclavitud.

No todo fueron guerras. En América se encuentran, con intercambios fecundos, las razas y las culturas. Se enriquecieron con el contacto los alimentos de unos y de otros, los modos de vestirse y de vivir, los estilos de construcción, las ciencias médicas y de la naturaleza, no digamos el arte.

Son excepcionales en el mundo las riquezas arquitectónicas y artísticas de los templos y edificios civiles de Iberoamérica, y maravillosas las creaciones musicales del arpa guaraní o venezolana, de las milongas, valsecitos, uaynos, marineras, corridos, sambas, salsas, habaneras ...
Porque las gentes de Sudamérica tienen en sí tesoros enormes de calidad humana.

Hay que ver cómo tejen, cómo pintan y labran- dominan pronto las técnicas modernas. Son acogedores y tienen una simpatía y un trato exquisitos. Eso sí, necesitan políticos y gobernantes que les ayuden a dialogar y cooperar, no que les acobarden y exciten a la confrontación en beneficio de unos pocos y de potencias extranjeras.

Hoy es la hora de España ... es la hora de la responsabilidad de España, para aquellos países y pueblos que, cuando lo necesitamos acogieron a nuestros emigrantes y exiliados entre sus gentes ; aquellos emigrantes , olvidados hoy gracias a estos últimos años de prosperidad , que necesitaron cruzar el mar para dar de comer a sus familias y aquellos exiliados , que tuvieron que hacerlo para refugiándose entre hermanos huyendo del horror de la guerra . Seamos agradecidos y no olvidemos la historia ... puesto que son ellos los que nos necesitan hoy , que nos encuentren aquí , en su casa y la nuestra , con los brazos abiertos de par en par ; y aquellos que se queden allí , esperando la vuelta de los suyos o aguardando para emprender , en su momento , el camino que reunirá familias ... sepamos aprovechar las oportunidades que las nuevas tecnologías de la comunicación nos brindan , para darles desde aquí , toda nuestra ayuda ¡ Como lo hace , desde su pagina web , la Dra. María Teresa Iradier , una española nacida en Venezuela y con el corazón agradecido , por aquellos años de seguridad que su familia encontró allí.

Yo aprendí mucho y me sentí muy querido siempre que estuve en Perú, en Rosario y La Plata, en Bogotá, Toquepala, en Caracas, Valencia y Carabobo, en Guayaquil y las Galápagos. No me faltan las ganas de volver, y desde aquí les deseo lo mejor a todos, en este 2001 y en el Nuevo Milenio que ya comenzó.

Firma Emiliano Aguirre

Emiliano Aguirre
Catedrático de Paleontología
Miembro de la Real Academia de Ciencias
Premio Príncipe de Asturias 1997

Foto Emiliano Aguirre