DISCOVERY SALUD, Julio de 2003
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El cuidado de los ojos

El cuidado de los ojos debería ser un hábito tan normal como el cuidado de los dientes. Sin embargo, son pocas las personas que tienen esta máxima en cuenta. Y el problema es que si un diente se estropea podemos hasta sustituirlo por otro artificial. Pero no es el caso de los ojos... ¿Lo ha pensado alguna vez?

Aunque no es habitual en nuestra sociedad, antes del comienzo de cada curso escolar se debería realizar un examen visual a niños y adolescentes. De esa forma podrían detectarse defectos o variaciones de refracción (miopía, astigmatismo e hipermetropía) y mejorar el rendimiento de nuestros hijos en sus estudios. Al fin y al cabo, estudios recientes demuestran que una de las causas del fracaso escolar son los déficit visuales no tratados. Durante el otoño e invierno se practican además deportes como la natación en piscinas cubiertas donde el uso de gafas para nadar -recomendable en toda estación- se hace imprescindible. En ese sentido, es oportuno recordar la importancia de tener cuidado al quitárnoslas ya que es más frecuente de lo que algunos piensan que, al llevar una goma elástica, reboten contra nuestra cara cuando por descuido se nos escapan de las manos. Como no menos importante es hacerlo con cuidado a fin de evitar el efecto ventosa que tantos problemas provoca.

Otros de los deportes típicos de esta época son el esquí y el alpinismo que, al ser practicados en montañas -donde el nivel de radiación ultravioleta e infrarroja es mucho mayor de lo que soportamos habitualmente-, se pueden producir en los casos de exposiciones prolongadas serias quemaduras en la córnea además de favorecer -por acumulación de radiación ultravioleta- el desarrollo de cataratas precoces, lesiones retinianas y conjuntivales.

Por otra parte, la llegada del mal tiempo, con sus nieblas, brumas, lluvias y la consiguiente pérdida de contraste visual en las carreteras a causa de las malas condiciones atmosféricas- hace necesario que los conductores -sobre todo los profesionales, camioneros, taxistas, etc.- pasen una revisión que les garantice la máxima agudeza visual tanto de día como de noche por su seguridad y la de los demás usuarios de la carretera.

En cuanto al trabajo en casa sería también conveniente analizar si obtenemos el máximo confort visual para leer porque no hay que olvidar que una iluminación insuficiente es tan dañina para los ojos como una excesiva. Así, para ver la televisión o trabajar con el ordenador -cuyas pantallas presentan alta luminosidad y bajo contraste- es conveniente suavizar el nivel de iluminación del ambiente y evitar de esa forma el estrés de los ojos, eliminando los reflejos o brillos de lámparas y ventanas en la pantalla. La distancia visual óptima para los trabajos de cerca en el ordenador es de 45-55 cms., debiendo colocarse la pantalla en un ángulo de 10º-20º respecto de la horizontal. Las paredes de los lugares de estudio o trabajo deben ser mates y de colores claros. En lo que se refiere a las lámparas, deberían tener difusores de luz debiendo la iluminación estar entre 150 y 300 lux.

Otro problema para los ojos es la sequedad en el ambiente, lo que se ha convertido en algo normal en las casas y oficinas y que suele estar producida casi siempre en los meses fríos por un uso abusivo de la calefacción. Ello hace que durante las tareas de concentración visual -como la lectura, la costura, trabajos de ordenador, etc., en las que tendemos a parpadear con menor cadencia de la habitual- se una a la falta de humectación del ojo la sequedad ambiental, lo que nos impedirá ver de una forma natural y clara. Por eso para evitar molestias es recomendable mantener el ambiente con una humedad entre el 40% y el 70% y usar, si no es suficiente, colirios humectantes o lágrimas artificiales, en especial si se usan lentillas.

Siguiendo estos sencillos consejos mejoraremos nuestra salud ocular conservando de la mejor forma nuestro sentido más preciado.

Dra. Mª Teresa Iradier
Cirugía Ocular Tf. 91-553 15 31